La sexta Bienal del Museo del Barrio, The (S) Files 2011, reúne a 75 artistas de procedencia hispana y latina residentes en la ciudad de Nueva York, entre los que encontramos a cinco de origen chileno: el colectivo nicoykatiushka, Francisca Benítez, Felipe Mujica y Johanna Unzueta. Entrevistamos a nicoykatiushka (NyK) para que nos contara sobre sus performances para esta bienal, que estará abierta hasta el 8 de enero de 2012.

 

NyK, Melt, 4 horas, performance en Times Square, Julio 2011. Foto: Macarena Molina

 

¿Qué inspiró We Will Survive y cómo se desarrolló la idea en relación al tema de lo urbano y la calle como espacio de cambio social, propuesto por la Bienal (S) Files? ¿Cómo interactúa la minga?

We Will Survive nace desde una inquietud personal. Una serie de experiencias relacionadas con la sobrevivencia nos llevaron a mantener una relación más alerta con las diferentes posibilidades de acción frente a un radical cambio social, específicamente en la ciudad de Nueva York. Eso nos llevó a definir planes y rutas de escape y a estudiar por medio del arte diferentes prácticas de supervivencia, usando el arte como herramienta de orden frente a una situación caótica.

En una ciudad como Nueva York no hay nada azaroso, nada natural, nada que no esté establecido por el hombre, ni siquiera la naturaleza. La precariedad de un sistema como este, controlado por el hombre, es asombroso. Nuestra persona se ha ido amoldando, acostumbrando a este mecanismo, a estas estructuras. Eventualmente terminamos olvidándonos, en la comodidad de la ciudad, del caos y desconcierto que es vivir en un sistema regido por la naturaleza y en el cual te encuentras forzado a manejar ciertas técnicas de supervivencia y a adaptarte a un sistema nuevo por medio de la creatividad.

¿Cuál consideran es el nivel de realismo de esta acción: será un refugio verdadero, un simulacro o representación?

Va a ser un refugio verdadero, pero bueno, todo es performativo y por consecuencia es un simulacro. La idea de replicar una minga Chilota para mover el refugio es obviamente un simulacro y a pesar de que finalizaremos el proyecto viviendo en este refugio, es una representación en tanto es parte de una performance. Es una simbolización de lo que podría ser un escape de la ciudad. Pero eso no quita que el verdadero interés para nosotros es recopilar información que eventualmente pueda ser necesaria en el caso de una crisis y utilizar el arte como medio para descubrir esta información. En el mundo las prioridades están invertidas. Una gran parte de nuestra energía está destinada a cumplir ciertos roles sociales como establecer una familia, pagar las deudas, etc. y no en asuntos que consideramos relevantes, como los son los mecanismos de supervivencia, establecer relaciones productivas con la naturaleza, etc. En ese sentido esta obra no emerge de un sentimiento de paranoia de que el mundo se va a acabar o de que el próximo año es 2012, sino más bien como una exploración en torno a actividades básicas humanas que uno va olvidando cuando vive en la ciudad.

 

NyK, We Will Survive, 3 meses, performance en Socrates Sculpture Park, Junio 2011. Foto: NyK

 

En la serie de performances We Will Survive plantean un momento límite que ustedes definen como una “dinámica y estado puro de creatividad”.
¿Podría hablarse de una nueva manera de plantear la función del arte?

No una nueva manera de plantear la función del arte pero si una manera de recordarlo. Cuando el arte se transforma en un objeto innecesario o gira en torno a un mecanismo de mercado hay que replantearse las razones por las cuales uno necesita hacer arte. No es que cuestionemos la función del arte, ya que creemos que muchas veces no es necesario que tenga una función, pero replantear el proceso creativo puede definir tu perspectiva frente a la realidad. En ese sentido creo que trabajar en torno a la supervivencia es un paso a una relación más honesta con el arte. Nosotros tenemos una especial admiración por artistas que han retrocedido y buscado su trabajo debajo de las piedras más que en la última idea innovadora: Joseph Beuys y su obsesión con los pantanos, Jennifer Monson siguiendo la migración de pájaros, o las performances excesivamente humanas de Miguel Gutiérrez.

La sobrevivencia (imaginaria) es un obstáculo, es algo que se debe sobrellevar, entonces inmediatamente pensamos en crear una obra para sobrellevar ese obstáculo. En ese sentido, el arte es un mecanismo de orden, de organización, y creo que si uno mira los orígenes del arte, su función es la de ordenar, de definir.

La performance forma parte importante en su cuerpo de obra, entre otros medios. En (S) Files utilizan este medio en cuatro instancias. ¿Por qué les sirve la performance y qué temáticas creen incluye al resultado final?

En los últimos tres años hemos hecho pocas performances y nos hemos dedicado más a instalaciones y curatorías. Tiene mucho que ver con el hecho de que vivimos en China, donde el gobierno es excesivamente estricto con acciones públicas y por consecuencia la performance prácticamente no existe, o es muy tímida. La performance nos ayuda a replantearnos nuestro trabajo, ya que es un ejercicio sumamente difícil y personal y creo que esa es la razón por la cual la mayoría de los artistas en la historia del arte se dedican a la performance por un tiempo limitado y luego emigran a otros tipos de medios. Nuestra estadía en China se caracterizó por la creación de obras concretas, tangibles. Estábamos en China donde la producción es fácil y barata. Cuando volvimos a Nueva York nos pareció lógico hacer performances y aprovechamos el marco de la Bienal, que nos permitía usar el espacio público.

 

 

NyK, Melt, 4 horas, performance en Times Square, Julio 2011, (derecha). Foto: Macarena Molina


NyK, Melt, 4 horas, performance en Times Square, Julio 2011, (derecha). Foto: Patricia Domínguez