El 19 noviembre se inaugura en el Museo di arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto (Mart Rovereto), en Italia, la primera retrospectiva mundial del artista cubano Diango Hernández, bajo el título Living Rooms, A survey. La muestra reúne, por primera vez, 36 obras del artista realizadas a partir de 1996, provenientes de prestigiosas colecciones como la del MoMA de Nueva York, y ofrece dos nuevas instalaciones diseñadas para el museo. Artishock tuvo la oportunidad de conversar con Hernández (Sancti Spíritus, 1970) días antes de la inauguración.

 

Diango Hernández, Il mio parco, 2007, cuatro sillas, postes de luz de madera, alambre, ladrillos, 250 x 500 x 200 cm. Cortesía Danilo Vignati. Foto: Nadia Baldo


Tomando nota de todo lo que ya se ha dicho y escrito sobre tu trabajo y tu biografía, el aspecto que me interesa enfrentar ahora es lo de la invención como método que se repite con insistencia en tu forma de pensar, trabajar y actuar. Es partiendo de esta premisa, de hecho, que has establecido el trabajo del colectivo de diseño industrial Gabinete Ordo Amoris a mediados de los noventa, y es a través de él que has reactivado durante el tiempo parte de la historia de tu experiencia. Estoy fascinada por la idea de que tu pasado aproveche un poder de interpretación íntimo como la ficción narrativa, capaz de dar forma a tu perspectiva en una manera diferente, recuperando cada experiencia a pesar la hora (y por eso nunca de forma permanente). ¿Ser un artista significa, por tanto, sentir la necesidad de expresar de una manera visionaria esta brecha que el presente juega cada vez que uno se plantea reflexionar sobre lo que nos define como individuos en un contexto?

Reinventar el pasado siempre me ha dado la oportunidad de confrontarme con el presente de otra manera y es en esto donde encuentro la mayor parte de mis cuentos cortos que muchas veces le dan origen a mis obras. La “realidad ficticia” compone el centro de mi trabajo, una realidad permanentemente alterada por la imaginación y que no pretende existir de manera literaria sino física, palpable. El enriquecimiento constante de esta realidad ciertamente nos aleja de la realidad misma, o de esa realidad que todos acordamos como tal. No obstante, creo que enriquecerla nos acerca a nosotros mismos y nos define. Cuando la imaginación desaparece en el pensamiento de una persona, ésta comienza a diluirse en el grupo y según mi punto de vista se expone a la manipulación política de manera frontal. Como sabes gran parte de mis reflexiones se basan en aspectos autobiográficos y/o generacionales; son esas historias que he vivido o que creo haber vivido o compartido lo que me interesa. En cada una de estas historias, la voz del individuo y su verdad prevalecen y se imponen transformando un objeto o un espacio en algo que sólo existe en la mente y realidad de él mismo.

 

Diango Hernández, Tired stop, 2008, silla, señal de tránsito, edición 2/2, 171 x 60 x 63 cm. Museo di Arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto, Art Collection UniCredit

 

Yilmaz Dziewior,  curador de Living Rooms, A Survey, ha elegido para comenzar la exposición la instalación Amateur (2003), que de hecho resume eficazmente tu imaginario diario en Cuba, caracterizado por una desbordante necesidad de recrear, revisar y rediseñar la realidad circundante y su negación, desde el dibujo al objeto, en una especie de búsqueda de una utopía. ¿El dibujo, como medio arquetípico y ancestral, en tu opinión, sigue siendo el principal medio para expresar una reflexión sobre el mundo?

Desde que comenzamos a trabajar en la exposición estuvo muy claro que una selección de Amateur estaría en la muestra. Yilmaz insistió en que esta selección le diera inicio a la compleja narrativa que se desarrolla en la muestra a través de más de cien obras. Yilmaz se basó no sólo en aspectos cronológicos, pero como tú bien dices, el vio esta como una especie de esencia de mi trabajo. Para mi Amateur siempre ha funcionado como un ideario, una recopilación inmensa de ideas que me liga de manera fundamental con mi vida y experiencias en Cuba. Aún hoy reviso estos dibujos, apuntes y notas y encuentro nuevas ideas e inspiración y aún hoy, después de tanto tiempo (Amateur inicia en 1996 y culmina en 2003), regreso a muchas de estas ideas con la voluntad de convertirlas en esculturas o instalaciones. Lo que quiere decir que este volumen de dibujos se ha convertido para mi en un instrumento de mi propria memoria, algo que permanentemente me recuerda de dónde vengo y consecuentemente qué soy y por qué estoy aquí y no allá. Como bien has dicho, para mi dibujar siempre ha sido una manera de planificar, de imaginar y dar solución a un problema y este acto nos permite reflexionar y crear con un mínimo de recursos. Básicamente podemos dibujar con un dedo porque lo que cuenta en un dibujo no son los medios sino el contenido y su narrativa. Esta “simplicidad” que existe en un dibujo es para mi una forma de resistencia. Y resistir es lo que Amateur, con todos sus dibujos, me garantizó cuando estaba en Cuba.

 

Diango Hernández, dibujo de Amateur, 1996-2003. Cortesía del artista

 

¿Quieres contarnos algo sobre las dos obras que has proyectado site specific para los espacios del museo Mart y cómo se relacionan con las otras propuestas?

Una Casa sin Objetos y Resistir. La primera es una obra que tiene come base la transformación de la realidad. He querido utilizar el objeto como superficie misma en lugar de usarla como modelo hipotético de la pintura, como aquel lienzo donde la pintura eventualmente formará otro objecto. El objeto “real” ha sido cubierto con pintura pero en este caso ésta no tenía la función de representación sino la de volver a cubrir, así que la función original del objeto ha vuelto a ser invisible y ilegible. En la tradición de la representación los objetos han jugado un papel clave. Muchas veces han sido utilizados como modelos y han sido dibujados o tallados. De esta forma, el objeto se ha convertido en immaterial, en un ideal. Una vez que el objecto ha sido movido y renovado, como en un acto de magia, toda la realidad nos aparece invertida: el artista nos muestra cómo nos confrontarnos de distintas maneras con lo que nos rodea. Desde la parte delantera y la superior de cualquiera de los cuadros que componen Una casa sin objetos sólo se puede ver el nuevo “objeto” creado y que es el que nos interesa ahora, porque eso es lo que vemos. Los nuevos son los que todo el mundo ve porque los objetos reales permanecen al amparo de la gran pintura que hace que todos nosotros (me incluyo) nos olvidamos del verdadero. Es quizás el proceso descrito anteriormente lo que habla mejor de lo que es una revolución social. La realidad, con todos sus objetos, incluídas las personas, se ha utilizado como un gran lienzo. Nosotros todos permanecemos debajo de la pintura, invisibles, en silencio. Resistir es más bien una obra que completa Mi Parque, que la hice en 2007 y la mostré en la galería Paolo Maria Danesi. Resistir incorpora un poste de luz, un colchón, una lámpara, dos soportes de ladrillo y un diseño que tiene un pequeño escrito que dice “RESISTIR”. El poste de luz se ha transformado en una cama. Es dormir tal vez la mejor manera de resistir. El desarrollo con todas sus premisas nos ha llevado a un momento de crisis irreversible y permanente. ¿Como salir de este letargo? Esta es quizás la pregunta más importante que la obre hace a su audiencia. Mi respuesta es clara en este caso. Tenemos que ver la creación como forma absoluta de resistencia.

 

Diango Hernández, Resistencia, 2011. Cortesía del artista

 

Tu manera de interpretar la realidad se parece a un matryoshka. Es un estudio especular que vibra de un extremo al otro de las cuestiones,  un pensamiento que nunca deja de ser abierto. Este aspecto se puede observar en el texto de Luigi Fassi Estar sentado en el Sur, en particular en las consideraciones que hace sobre el trabajo No tea, no sofa, no me (2009). La crítica del antiliberalismo cultural de Cuba se funde con la del sistema de la Ilustración europea que ha generado la idea del colonialismo. Bueno, mi pregunta es, ¿cómo lees hoy el cambio al que estamos asistiendo en Europa, a un viejo continente que desciende mientras los países del Sur del mundo rápidamente surgen?

Es muy interesante tu reflexión y tu pregunta. Yo siempre he pensado que Latinoamérica, al igual que otras partes del mundo, podrían económicamente redefinirse como otro tipo de centro y de esta manera abandonar la susodicha periferia y todas sus calamidades. Después de vivir por un largo período en Europa y de viajar extensamente, no sólo por Europa sino también por América, mis ideas acerca de una posible segregación o nueva incorporación del “Sur” en el mundo han encontrado mucha confusión. El actual desarrollo de estas sociedades -me refiero al Occidente- no está ligado al control y desarrollo de la economía sino al control y desarrollo de la cultura, la educación e investigación científica. Esto es el resultado de un proceso secular que hoy separa de manera muy clara al centro de la periferia. La economia del “Sur” puede crecer y está de hecho creciendo, pero si los beneficios de este crecimiento no son revertidos en educación y cultura el “Sur” se convertirá en el “Norte” de 100 años atrás. Hoy incluso en Europa, donde también existe una periferia y un centro, se puede apreciar que la diferencia se establece a través de la cultura, la educación e investigación científica y no precisamente a través del puro y abstracto crecimiento económico. Es cierto que estamos experimentando un cambio global y que ciertas estructuras están caducando de manera muy veloz. Yo desafortunadamente no creo en milagros económicos, yo creo en el valor de la educación y de la cultura y creo que únicamente las relaciones de poder que hoy aún dominan el mundo cambiarán cuando tengamos un mundo altamente culto.

 

Diango Hernández, Drawing (Roses attract beauty as revolutions attract hope), 2006, disco, un jarrón de flores, las heces, dibujo enmarcado, 57 x 57 x 43 cm. Cortesía Galerie Michael Wiesehöfer, Colonia. Foto: Lorenz Oeventrop, Colonia.

 

 

Diango Hernández: Living Rooms, A Survey

Mart, Rovereto, Italia

Del 19 de noviembre de 2011 al 19 de febrero del 2012