Artistas a los Artistas es una sección en la que dos artistas conversan de forma casual o formal, en vivo o por correo electrónico, sobre temas de su interés. En esta ocasión dialogan Paulina Silva Hauyon (1980, Santiago, Chile) y Patricio Gil Flood (1977, La Plata, Argentina), ambos asentados en Buenos Aires. Han exhibido juntos desde hace varios años mientras ejercen sus prácticas por separado. Sus obras dialogan formal y conceptualmente, empujadas por intereses en común y el tiempo compartido: un mismo taller, largas charlas en torno al trabajo, la influencia de la música y del cine. En esta conversación, Silva Hauyon y Gil Flood reflexionan sobre la obra de cada uno, mientras van revelando sus conexiones.

 

Paulina Silva Hauyon, Black Cover Version, 2009, Galería Die Ecke, Santiago. Todas las imágenes son cortesía de los artistas


Paulina Silva Hauyon y Patricio Gil Flood, Black Cover Version, 2009, Galería Die Ecke, Santiago

 

Paulina Silva Hauyon: ¿Cuándo comenzamos a exponer juntos?

Patricio Gil Flood: Creo que cuando Paul Birke nos propuso hacer un proyecto juntos en Die Ecke, fue en 2008 para mostrar en 2009, aunque antes ya habíamos hecho trabajos en colaboración para algunas muestras colectivas; me acuerdo más de esas intervenciones con Caja Negra en Atacama o en el CC Borges en Buenos Aires…

PSH: ¡En el desierto de Atacama! Me gusto vivir esa experiencia porque por un lado era la última muestra que hacía antes de ir a vivir a Argentina, y porque pudimos compartir con artistas que provenían de otros contextos. Nosotros dos invitados con artistas de Caja Negra compartimos espacio con proyectos de la Galería Metropolitana —Señal del canal 3 de La Victoria y Michelle Letelier— y también con Monroy, groso performer!

PGF: Fue un buen cruce de experiencias, muchos despuntes de diferentes procesos; siempre pensé que trabajar en colectivo tiene algo más intenso, hay algo de eso en pensar el arte contemporáneo no como una experiencia individual sino colectiva. Si bien hay procesos individuales, quien se queda solo en eso es porque no se está esforzando en pensar algo más, hay algo que está dejando afuera…

PSH: ¿Qué piensas que podría estar quedando afuera de esa manera?

PGF: Se estarían dejando afuera lecturas que tienen que ver con la actualidad. Esta es una práctica que existe en sociedad… a modo de ejemplo: una trayectoria, un proceso de trabajo, una obra que toma la cita y la apropiación (nada nuevo) como metodología generativa; podrían verse como distintas capas de lectura que generan pensamiento sobre la misma práctica y cómo esa práctica acarrea consigo formas de vínculos afectivos, lógicas de distribución, economía del conocimiento, etc.… más que novedad en el arte contemporáneo habría actualidad. Creo que hay algo en trabajar usando el tiempo y la época propia, instalar ideas, diálogos sobre eso y hacerlos disponibles. En ese sentido la práctica siempre es grupal, es social. Nosotros hicimos varios proyectos bipersonales, ¿qué idea crees que hay detrás de eso?

 

Paulina Silva Hauyon y Patricio Gil Flood, Fantasma, 2010, dibujo sobre muro y apliques de luz, Galería Jardín Oculto, Buenos Aires – FAC, Montevideo


PSH: Pienso que una de las ideas principales se manifiesta en poder generar diálogos entre nuestras obras. Creo que esos diálogos se fueron formando de una manera casi natural, por compartir taller, las largas charlas en torno a nuestro trabajo, la influencia de la música, del cine… creo que esas cosas se dan por el hecho de compartir tiempo. A veces uno empieza a generar obras no siempre de manera intelectual, sin conocimiento claro sobre lo que está pasando, sin una idea previa tan clara… pasan días y el proceso va cerrando la obra. Un montón de artistas cuando trabajan no tienen ni idea de lo que están haciendo, van llevando las cosas para un lado, tienen la claridad en el proceso, pero pareciera que siempre están rodeando el mismo problema. En nuestros proyectos bipersonales también me pasa que uno agrega lo que le falta al trabajo del otro; ante todo, siempre está eso de que tiene que funcionar la muestra antes que las individualidades, y muchas veces comienza a perderse la noción de autor.

Eso puede ser reflejo también en parte de que ambos hacemos una obra multidisciplinaria, donde a veces no se puede reconocer bien quién es quién. Al trabajar en distintos soportes y materialidades se produce eso.

PGF: Si a eso le sumamos que trabajamos a partir de la influencia (de otros artistas) podríamos decir que trabajamos desde lo colectivo como motor de un proceso. Lo que nombras de compartir tiempo me encanta! Eso solo ya es el inicio de algo, que muchas veces no sabemos que es pero si sabemos que viene cruzado por lo crítico y lo afectivo a la vez.

En este sentido la cooperación creo que juega un papel fundamental en el arte, a pesar de que hay todo un campo de competencias y legitimaciones que a veces le juegan en contra. Pero, como te decía sobre la trayectoria, si uno la ve simplemente como una suma de logros y éxitos estaría entrando en ese juego, y creo que por fuera de eso hay un disfrute de la trayectoria que es esencial, que tiene que ver con un modo de vida, tiene que ver con los vínculos sociales, los espacios donde se construye entre pares, dejando un poco de lado ese modo jerarquizador que tanto impone el exitismo.

 

Paulina Silva Hauyon, Defensa del ídolo, 2010, Libro de poesía de Luis Omar Cáceres transcrito por completo a máquina sobre una misma hoja, 45 x 35 cm., Galería Jardín Oculto, Buenos Aires.

 

Patricio Gil Flood, Cada día y cada lugar (Work in progress), 2009-2011, colección de postales de palacios, puentes, paisajes y edificios, intervenidas con frases de canciones, 13 x 18 cm c/u., Galería Jardín Oculto, Buenos Aires – Galería Luis Adelantado, Valencia.

 

PSH: Me gustó que mencionaras el disfrute por medio de la trayectoria pues lo relaciono con los viajes que nuestra actividad nos ha permitido realizar. Como este año, cuando tuvimos la posibilidad de estar en una residencia en Barcelona y trabajar en el mismo lugar donde se iban a exponer la obras. Eso me gustó mucho porque daba la posibilidad de ir habituándose con el lugar.

PGF: De este modo la itinerantica nos podría aportar algo sobre la visión de contexto. A mí me hace pensar en cómo sería esto en relación a lo local. ¿Hay algo de lo local que se traslada? ¿O cómo la dispersión puede ser una forma de lo común? Es decir, creo que hay algo en esa dispersión (de tiempo, de lugar) que tiene una potencia de lo común, que puede ser visto no como un obstáculo sino como una condición que favorezca la idea de lo contra hegemónico. Esto podría tener alguna relación con el tema de Black Cover Version, una muestra que se basó en trabajos donde lo que hacíamos era presentar una serie de piezas hechas  a partir de la obra de otros artistas, como una especie de raros covers, citas oscuras, u homenajes. Esto también podría ser visto como una itinerancia. Aquí creo que poníamos en un mismo nivel obras de nuestro contexto local con obras “conocidas” globalmente. “Variaciones espacio-temporales, ubicuidad, incertidumbre,” según el texto de Flor, que venía de la mano del detournement, el desvío, “la grieta del horizonte de lo previsible”. Ahora bien, ¿cómo se puede relacionar esto con tu tema de trabajo con respecto a las relaciones imperantes? ¿Hay algo de eso no?

PSH: Este último tiempo he estado trabajando en el cruce entre los productos de la cultura popular, las relaciones interpersonales, la historia universal y la historia individual. Y en esos cruces me interesa denotar modos de pensar que ejemplifican estas relaciones sociales imperantes. De una manera más simple, me interesa señalar pequeñas desgracias (por lo desapercibido que pasan, pero que podrían ser muy grandes) que parecen no tener gran importancia porque se encuentran bajo la sombra del orden establecido.

PGF: ¿Podrías contarme qué tipo de desgracias te conmueven?

PSH: Me moviliza la desgracias que le ocurre a un inocente por un prejuicio o por la opresión que ejerce sobre él un sistema impuesto.

PGH: Eso se ve claro en la obra Monodiálogos

PSH: Si, Monodiálogos es una obra (que continúo) donde transcribo a mano diálogos completos de películas de diferentes épocas y directores. Los protagonistas de estos films son adolescentes o niños que, de algún modo, sienten la necesidad de escapar de la circunstancia en la que se encuentran, aunque la redención provenga tal vez del “lado oscuro”. Las historias están construidas por personajes que  viven “una situación que los impulsa a abrazar el cambio”. Por medio de esta obra, busco formas de volver a recorrer un camino, pero de otra manera. En este sentido, se produce un desvío en el intento por realizar una traducción fiel, y es entonces donde obtengo un mismo texto pero tergiversado en su  sentido original. En este caso, al transcribir un texto completo insisto en el potencial visual de la reescritura. Insisto, también, en volver a revisitar todo aquello que ocurre en una narración con la idea de generar un acontecer de traslado y, a su vez, reflexionar sobre el modo de pensar y manejo del mundo, en tanto las relaciones que oprimen y que se imponen por las acciones de poder. ¿También está esta idea de traslado en tu obra, no?

 

Paulina Silva Hauyon, Monodiálogos, 2010, diálogos completos de películas transcritos a mano en un block de papel, Galería Jardín Oculto, Buenos Aires – FAC, Montevideo

 

Patricio Gil Flood, Pasamontañas, 2010, tinta sobre hojas de libros, Galería Jardín Oculto, Buenos Aires – Galería Luis Adelantado, Valencia.


PGF: Hay ciertos usos de elementos, o mejor dicho la reutilización de elementos, que se hace presente, como una suerte de apropiacionismo que origina una nueva cadena de producción o de intertextualidad. Hay mucho de de cita, de reescritura también en mis trabajos. Por ejemplo en Pasamontañas (donde la grafica hace evidente el mecanismo de dejar ver sólo algunos textos dentro de páginas de libros (2010) o en Cada día y cada lugar (una constante en el tiempo de coleccionar postales y agregarle frases de canciones), o la ya mencionada Black Cover Version, donde trabajamos a partir de las creaciones de otros artistas.

PSH: ¿Actualmente estás pensando en algo de eso?

PGF: Actualmente he estado pensando en retomar y expandir algunos trabajos que vengo realizando. Pensando en los más recientes, Fantasma (una pancarta de letras de madera con la palabra GHOST, 2011), Teatro de uno mismo (una plataforma de madera con banderines y luces que se activan con movimiento, 2011) o Banda sonora (una colección de discos de música instrumental de ninguna película, 2010-11) creo que pude plantear una idea de “evento” en estado latente, o ausente. Veo esas obras como elementos para pensar en la posibilidad de que un evento ocurra, aunque sea un “evento mental”. En este sentido me interesaría continuar con esta idea de presentar elementos para potenciar que un acontecimiento o suceso sea viable, de forma real o imaginaria. Y de esta manera me gustaría trabajar sobre lo eventualmente posible, previsible o no, generalmente imprevisto. Hay ciertas ideas que vienen siendo algo constantes en mis últimos trabajos, como una ligazón entre práctica y teoría donde se me hacen frecuentes ciertas ideas sobre el tiempo de trabajo, tiempo congelado, tiempo acumulado. Todo esto fue surgiendo desde el trabajo que hicimos en la residencia en Sicart en Barcelona.

 

Patricio Gil Flood, Banda sonora (Work in progress), 2009-2011, colección de vinilos de música instrumental, con tapas intervenidas. Vinilos 30 x 30 cm c/u y tocadisco 16 x 30 x 34 cm.,Galería Die Ecke, Barcelona.

 

Paulina Silva Hauyon y Patricio Gil Flood, Incidental, 2011, Galería Sicart, Barcelona

 

PSH: Fue una muy buena experiencia el “trabajar en residencia”, donde el lugar de trabajo es el mismo que el espacio expositivo. Me interesó experimentar en la propia escala del lugar, enfrentar eso en directo, porque en general uno prepara las obras y luego hay que afrontar el montaje a veces como un paso extra o posterior. En este caso eso estaba dado constantemente en el propio sitio. Por otro lado, realizar este proceso con las puertas abiertas al público fue otra forma de confrontarse a lo inmediato, mostrando el proceso que en general se lleva a cabo en la intimidad de tu taller y que es recién visto por los demás cuando se realiza una inauguración. En este caso la inauguración fue el punto de partida, el inicio del tiempo de residencia; en la sala sólo había una mesa de trabajo con elementos que trajimos para comenzar y nuestra presencia para dar testimonio de lo que teníamos planeado hacer.

PGF: Si, fue interesante la propuesta, finalmente, fue una suma de momentos, pero también un ensayo, en el cual se podrían señalar signos propios de nuestra época donde converge una multiplicidad de interrogantes. Fue como una exploración de la figura del artista itinerante que opera fuera de su contexto familiar. Y en este sentido esto de “estar en residencia” te da cierta distancia para despojarte de lo cotidiano. Así, tocamos los temas que eran de nuestro interés en ese momento; fue un poco como escribir un guión donde uno se inventa historias para compartir y solo tenías que ocuparte de eso. Es motivante trabajar en un lugar poco conocido.

¿Vos hace mucho que vivís afuera de tu país, como te resulta esto?

 

Paulina Silva Hauyon, Sense and sensibility, 2011, tiras de luces y temporizador, 380 x 300 cm, Galería Sicart, Barcelona


Patricio Gil Flood, Self Theater, 2011, tarima de madera, trípodes, luces con sensor de movimiento y banderines, 350 x 130 x 230 cm, Galería Sicart, Barcelona

 

PSH: Al principio me costó comenzar a trabajar en un contexto que no era el propio, pienso que también me sucedió esto porque me fui a vivir a Argentina a los 23 años y estaba recién egresada de arte y no tenía mucha experiencia.

PGF: Pero ahora después de varios años, ¿cómo lo vivís?

PSH: Ahora me siento integrada al medio artístico argentino, tengo varios proyectos con colegas artistas, también un continuo diálogo con curadores de la generación joven. Como sabes, actualmente estoy exponiendo individualmente en la Galería Foster Catena (galería representante en Argentina). Estoy muy contenta con esta exposición.

 

Paulina Silva Hauyon, Biche morte – Gustave Courbet, 2011, Óleo sobre tela, 173 x 218 cm. Galería Foster Catena, Buenos Aires

 

Paulina Silva Hauyon, Biche morte – Gustave Courbet (detalle), 2011, Óleo sobre tela, 173 x 218 cm. Galería Foster Catena, Buenos Aires