Cuando vengo a ARCO me siento un maldito VUP.

Me decepcionó que ningún lector preguntara por ello. Mi deseo inconfesable al tiempo que, veo, incontenible de compartir esta valiosa información me obliga forzosamente a revelar el misterio: VUP stands for Very Unimportant Person.

 

Vista de la feria. Cortesía: ARCOmadrid

 

Sí, jamás una tarjeta VIP de ARCO, jamás una invitación a un desayuno o una cena de postín con esos collectors, como le gusta decir a Agustín Pérez Rubio, el director del MUSAC (parece ser que la palabra ‘coleccionista’ ha pasado a la ‘muerte súbita’; una cuestión de coolness me temo…). FRIEZE me la envía siempre, ABMB un par de veces, VOLTA también, Art Brussels hasta con chófer.

¡Aquí rien, niente!

Así es harto difícil escribir con un mínimo de objetividad de esta feria.

Milly y Chilo Andreu, una pareja de coleccionistas de Puerto Rico que conozco desde mis andanzas feriales en tiempos de la desaparecida y añorada CIRCA PR, me consuelan recordándome el puñetero refrán: “ya sabes, nadie es profeta en su tierra.”

Debo decir que me gusta más la versión anglosajona, pues as they say: A prophet has no honor in his own country.

Me parece más preciso porque implica ese principio cuando menos ecológico de que cualquier especie local evoluciona con sus enemigos naturales. (Y esto es algo que Facebook gestiona de maravilla: cada rato te recuerda que con tal persona tienes 300 amigos en común, con aquel otro 900…, y que no deja de aparecer una y otra vez como bienintencionada pero un punto malvada sugerencia de friending). En clave ‘futbolera’ sería un poco lo que le pasa a Messi, salvando las distancias, cuando juega con la selección argentina.

 

Cortesía: ARCOmadrid

 

En fin, arrancó ARCO una vez más. Es la segunda edición bajo la égida de Carlos Urroz.

El año pasado me perdí la feria por primera vez en 17 años. Así ‘a bote pronto’ la feria es más pequeña, más profesional, lo cual es de agradecer. Pero también más aburrida.

En vez de aburrir al lector con que si tal o cual artista o galería ha expuesto esto o aquello, creo que es más divertido hablar con algunos de los protagonistas de la feria.

De tal guisa he acudido a ARCO armado con mi I-Pad con el fin de hacer unas cuantas entrevistas a bote pronto, esto es, desenfadadas, en plan aquí-te-pillo-aquí-te-mato.

Me resulta muy divertido porque el mundo del arte siempre se arroga el papel de innovador, progresista, utópico, y, en el fondo, somos de los más tradicionales y acomodados.

Tranquilos, no doy nombres, pero aquí por los pasillos no dejo de encontrarme con ilustres ejemplos. Venga, uno nada más: antes Elena Ochoa, ahora desde algunos años Lady Foster por ser la mujer de Sir Norman Foster. Participa con su galería Ivory Press. Muchos grandes nombres… y Ai Weiwei, ¡como no! Este hombre me persigue, pues no hay feria donde no me dé de morros con él unas cuantas veces. Hablando de poca originalidad… Lady Foster dejó dicho algo así como que ‘ella era capaz de detectar la belleza y discernir lo bueno de lo malo’. Perdonen que no me levante para salir disparado en pos de la cita exacta. Refrendar semejante ingeniosa tontería sería por mi parte poco más que un acto de insumisión.

Vamos allá.

 

 

Eugenio Merino, Always Franco

 

Eugenio Merino, Always Franco, vista panorámica stand galeria ADN, Barcelona, Cortesía ARCOmadrid
 

Busco al artista español Eugenio Merino. Uno de los protagonistas por su ‘polémica’ pieza Always Franco, expuesta en el booth de la Galería ADN de Barcelona: nuestro querido dictador a lo momia encogido en una nevera Coca Cola. Le pregunto a Eugenio así sin más si se considera un tipo ‘polémico”.

 

 

 

Aclarado el carácter polémico de Merino, me apresuro al stand de Espacio Mínimo porque he visto que Erwin Olaf está en la feria, mas me avisó que se iba mañana. Y como Olaf, con quien he trabajado en varias ocasiones, tiene ese punto que algunos consideran ‘polémico’, creo que conceptualmente es coherente saltar de Merino a Olaf. Abordamos Keyhole, la instalación con fotografía y vídeo que ha hecho expresamente para la feria.

 

Keyhole, de Erwin Olaf

 

Keyhole, de Erwin Olaf. Foto: Paco Barragán

 

Keyhole, de Erwin Olaf. Foto: Paco Barragán

 

 

 

 

Me encanta Erwin porque es un tipo divertido y con gran sentido del humor. Hay tan poquito de este talante en el mundo del arte que cuando uno se encuentra con un artista de su talla haciendo gala de unos modos tan anti glamour, sencillamente se agradece.

 

Instalación con azafata de Alicia Herrero en Mirta Demare. Foto: Paco Barragán

 

ACTION-INSTRUMENTS BOX. Caja conteniendo 10 piezas gráficas/documentos (Fe de Errata/Auctions Market & Money) MALBA – Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires – 2012, Solo Project Arco 2012 – Madrid, ArteBA – Buenos Aires 2011, Mirta Demare Gallery. Cortesía de la artista

 

De Erwin pasamos a otro proyecto ‘polémico’ de Alicia Herrero en el stand de la galería neerlandesa Mirta Demare. El Solo Project de Herrero analiza la siempre espinosa relación entre el arte y el mercado.

 

 

 

Por lo demás veo que la feria está correcta, incluso un poco fría. En código balada latinoamericana, me viene a la mente el Puma y aquella frase tan de psicoanalista: siempre igual, aquí no pasa nada… un toque de locura, un enfado, alguna duda, que nos haga despertar. Supongo que a tono con el frío espantoso que asoló Europa estas semanas y que hizo que Putin sacara otra vez pecho.

 

Cortesía ARCOmadrid

 

También me cuentan que hay muchos coleccionistas.

Me alegro. Dicen que ARCO invitó a 280.

Espero que haya bastantes ventas.

 

Folkert de Jong en Luis Adelantado. Foto: Paco Barragán

 

Por lo demás, he visto una interesante escultura del neerlandés Folkert de Jong dentro de su línea de trabajo en la Galería Luis Adelantado; un divertido F**CK de Pietro Sanguinetti en la galería muniquesa Nusser y Baumgart; una escultura de Gabriel Acevedo Velarde en Arratia Beer a 5.000 euros; varios aburridísimos y demodés pseudo-richters de Pedro Calapez en la galería SCQ de Santiago de Compostela; y, finalmente un pésimo Sarah Morris y un igual de patético pero muy decorativo Muntean & Rosenblum en el stand conjunto de la galería portuguesa Mario Siqueira y la madrileña Javier López.

 

Pedro Calapez en Galería SCQ

 

Y, a modo de post-data: la fiesta organizada por la Embajada neerlandesa y patrocinada por Heineken, donde sólo pude acceder por cortesía de Milly y Chilo, fue un auténtico bodrio. ¡Si es que estos calvinitas no saben montar fiestas! Uno va azuzado por esa extraña idea del-perderse-algo, pero tanta pose estirada en tan pocos metros cuadrados a los 30 minutos se torna vulgar. Así que, y contrariamente a lo que siempre he hecho en ARCO, a las 12 de la noche me retiro de puro aburrimiento. (Jamás iba a pensar que me iba a ocurrir a mí en estas fechas recordando las fantásticas fiestas de antaño, que ARCO impuso como aggiornamento ferial y luego copiaron Art Basel y el resto de ferias, pero en la mayoría de los casos -a no ser por ABMB- con peor resultado.)

All for now folks!

Espero que estos días suba la temperatura tal como ha anunciado la señora del tiempo en las noticias de TVE.

Falta nos hace.