El Pabellón Chileno fue reconocido con el Premio del Público en la 4º Bienal de Urbanismo y Arquitectura de Shenzhen, en China, que en esta edición giró en torno a la generación y regeneración urbana, y cómo la arquitectura crea ciudad, y viceversa.
El Pabellón Chileno. Todas las fotos son de Cristóbal Palma
El pabellón chileno, obra de los arquitectos Sebastián Irarrázaval y Hugo Mondragón, con la dirección de arte de Patricio Pozo, estaba compuesto por piezas visuales e innovaciones tecnológicas que remiten a situaciones de emergencia y exploran los lenguajes experimentales.
En su cuarta edición, el encuentro recibió a cerca de 100 mil asistentes, los que votaron y escogieron la muestra chilena como su favorita entre 23 exposiciones participantes.
Chile participó por primera vez en este encuentro internacional y lo hizo como el único representante del continente Americano. Además, esta fue la primera edición de la bienal en la que se contempló la participación de invitados extranjeros, una nómina que la completaron Finlandia, Países Bajos, Austria, y Bahréin.
El pabellón chileno, titulado Gimme Shelter! o Dame albergue!, ocupó 216 metros cuadrados. La propuesta fue resultado de una selección realizada por un comité de expertos del Consejo de la Cultura, la Dirección de Asuntos Culturales (DIRAC) y ProChile, en el marco de una invitación realizada a cuatros equipos de arquitectos propuestos por las instituciones participantes.
El pabellón busca recoger el trabajo de los arquitectos, diseñadores, cineastas y artistas chilenos que de algún modo evoque y reinterprete aquellas imágenes, tradiciones y paisajes que conforman la imagen de Chile.
De manera semejante a como ocurre en el caso de una emergencia, el pabellón estaba pensado para ser construido con objetos ya existentes. Estos son usados en un sentido constructivo, pero también en uno simbólico, recreando la atmósfera que tienen los lugares en emergencia.
Situaciones como las vividas en Chile en 2010 con el terremoto y tsunami del 27 de febrero, así como con el caso de los 33 mineros, son precisamente las que inspiraron a los arquitectos en su propuesta para Gimme Shelter!.
“La expresión poética de estos escenarios de emergencias es la que ha orientado la construcción del pabellón chileno”, explica Mondragón.
La exposición contó con una instalación de colchones con Ipods y Ipads integrados. Los visitantes podían interactuar con la instalación y experimentar la estética del concepto de “emergencia” que inspira la obra. De igual manera, las personas que recorren el pabellón eran invitadas a beber agua de botellones plásticos y luego a recostarse en una cama gigante compuesta por una gran cantidad de colchones cubiertos con decenas de cojines. La cama gigante se encontraba cobijada bajo una tenue luz de lámparas creadas con los mismos botellones y con conos naranja, como los utilizados durante las situaciones de emergencia.
“Para la exhibición seleccionamos trabajos arquitectónicos, piezas visuales e innovación tecnológica que experimentan con el concepto de lo esencial y el ingenio requerido en contextos precarios”, dijo Irarrazával.
La Bienal de Shenzhen, que clausuró el 19 de febrero de 2012, es toda una referencia internacional en temas de urbanismo y ciudad.
Sebastián Irarrázaval es arquitecto de la Universidad Católica de Chile y cuenta con estudios de postgrado en la Architectural Association en Londres. Actualmente es profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Chile.
Hugo Mondragón es arquitecto de la Universidad Piloto de Bogotá, magíster y doctor en Arquitectura de la Universidad Católica de Chile. Se desempeña como jefe del área de Teoría, Historia y Crítica de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Chile y es editor de la revista CA.


